OPINIÓN

Dios Escribe Derecho, en Renglones Torcidos...

Por Carolina Wilches

Esta frase me agradaba mucho hace muchos años, me daba esperanza Dios hiciera algo derecho con todo lo que tenía torcido... luego, fui aprendiendo, iba mucho más profundo el sentido.

En veces la vida se nos tuerce, y retuerce, se trastoca y nos deja parados dónde nunca creímos íbamos a estar, viviendo lo que nunca imaginamos íbamos a vivir... colapsa nuestra cotidianidad, tambalea nuestra seguridad, y todo se gira,  se dobla, se desdobla... difícil atravesar esas vivencias.

 

Cuanto más intensas y existenciales son las experiencias que nos irrumpen la vida, más vulnerables y perdidos nos sentimos. Sin embargo, es quizás ahí cuando más conscientes estamos, pues al borde del abismo, caminando por un filo angosto de la existencia, no queda mucho espacio para pensar en tonteras, esas mismas que nos consumen el diario vivir y hasta la salud cuando andamos en tiempos calmos.

 

En lo torcido siempre hay algo derecho, siempre existen las bendiciones ocultas detrás de los golpes en la vida. Quizás en el plano terrenal sufrimos, padecemos, lloramos, tenemos dolor, más todo ello esta haciendo surgir en nosotros algo que antes no estaba, no sentíamos.

 

En los filos de los abismos, recordamos el Amor, el que importa y tiene sentido. Cuanto vale el cariño, cuán importante es tener afectos reales. En los filos de los abismos, nos acordamos de Dios en todas sus formas, dejamos de lado nuestra racionalidad y hasta el mas ateo extiende la mano al óleo de los enfermos, pidiendo por su curación. En los filos de los abismos, reparamos mil rencores, soltamos los resentires y nos abrimos al perdón, ese genuino acto que aliviana el Alma. En el filo de los abismos surgen inmensas asistencias, de fuera y también interiores, recursos del espíritu que siquiera sabíamos que teníamos. Y en el filo de los abismos, valoramos la vida, sus buenos momentos, la salud y el compartir.

 

Llevarnos al filo es lo que sentimos como torcido, todo lo que allí ocurre y surge es lo derecho, lo importante,  lo sentido que ha de ocurrir, aquello que nos trasforma la manera de sentir la vida y el Amor.

 

Si, Dios escribe derecho en renglones torcidos, de cada filo nos saca más humanos, más sabios, más conscientes. Siendo éste tiempo en la vida acotado y finito, todo lo que en el filo aprendemos, nos acompaña en el Espíritu para el resto de nuestras vidas.

 

Si estás en el filo, y se siente todo torcido, respira, confía, es que vas derecho.

 

Para quien sienta...

 

Carolina Wilches

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