OPINIÓN

¿Practicamos la gratitud?

Por Flor Zumaeta

La gratitud es una práctica muy poderosa. Algunos tienen el don de practicarla desde siempre y naturalmente. Otros, como es mi caso, aprendí a ser agradecida ante distintas circunstancias que se me han presentado y puesto patas para arriba. Todos los días doy Gracias por todo, al levantarme, al acostarme y durante el día me paso agradeciendo porque siento que cada paso que voy dando es para agradecer. Y quiero que sepan que mientras más agradezco mejor me siento interiormente y las cosas fluyen para mi bien.

Agradezco el poder abrir los ojos cada nuevo día, mis ojos que me permiten ver el mundo, mi mundo, las manos que escriben mi sentir, mi voz para comunicar bienestar, mis piernas que me llevan donde deseo, mi hogar, el trabajo, las buenas nuevas… hay tanto cada día, cada hora, minuto y segundo por agradecer. Cada día es único; ninguno es igual a ayer o a mañana, por lo tanto, las cosas buenas que nos sucedan cada día siempre serán diferentes.

 

Aprendí a valorar, por ejemplo, el inicio del nuevo a la mañana temprano cuando voy a trabajar en el trayecto de casa al trabajo (voy mirando el cielo, despejado o nublado, da igual) que no solo me maravilla cada nuevo día sino también que logra que me abstraiga por segundos de los millones de pensamientos que habitan en mi mente…y así con un montón de hechos o cosas que en día a día nos  las solemos perder.

 

No tenia incorporada la gratitud hasta que pasé por un momento personal en donde había que tomar decisiones, donde tuve miedo y al transitarlo descubrí que agradecer por estar sana era la mejor elección, dejar de quejarme por lo que no tenía, renegar, criticar, no valía la pena. Si valía la salud en su totalidad para continuar con una vida en plenitud.

 

Y al practicar la gratitud diariamente empecé a maravillarme por lo más simple de la vida, así como cuando éramos chiquitos y nos asombrábamos por cada nuevo descubrimiento, ¿se acuerdan? Aprendí aún más al llegar el libro de Rhonda Byrne a mis manos, (por un tiempo largo recibía por distintos lados señales sobre este libro) y cuando lo conseguí; bueno ahí cambio más mi percepción sobre la gratitud, lo leí e incorporé muchos más tips sobre cómo vivir en gratitud.

 

Rhonda Byrne dice: “Con la gratitud puedes alcanzar un nivel que generará una abundancia ilimitada en tu vida. La forma de alcanzar este nivel de gratitud es a través de tu relación con el Universo, o si lo prefieres, con el Espíritu o con Dios. Cuanta más gratitud genuina sientas hacia el Universo por todo lo que recibes, más estrecha se vuelve tu relación con el Universo, y entonces puedes alcanzar el nivel de abundancia ilimitada de la magia de la gratitud”.

 

Un ejercicio de Byrne es tener una piedra mágica en nuestra mesita de luz y cada noche al acostarnos, la miramos y hacemos nuestra lista de agradecimiento podemos escribirla o bien decirla en silencio en nuestra mente (soy de las que la escriben).

 

Byrne también recomienda la palabra mágica tres veces: Gracias-Gracias-Gracias. Anímate a gritarla, repetila mentalmente, escribila, sentila ahí en el centro de tu corazón y a partir de hoy lleva con vos la gratitud y su magia.

 

“Expresar gratitud es cortes y agradable, promulgar la gratitud es generoso y noble, pero vivir la gratitud es tocar el Cielo”, dijo Gaertener.

 

 

Flor Zumaeta

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