OPINIÓN

Gestar y parir, un acto sexual.

Por Sabrina Rios Minahk

La gestación y de hecho el parto son parte de nuestra sexualidad.

Más por un mandato patriarcal que biológico o natural, se asocian estas fases con un rol “maternal” estereotipado y des-sexualizado que tiende a empujarnos a dejar el deseo en un cajón una vez que nos hayan dado el título de “madre”.

Es como una idea absurda que no puede linkear el erotismo, el sexo, el deseo, el placer, la masturbación, la exposición, el gemir, el orgasmo, etc. con el “ser madre”, “gestar”, “dar a luz”, “formar familia”...

 

Todas las expresiones de nuestra sexualidad quedan mal vistas si se alejan del estereotipo. Surgen los juicios, el malestar y la culpa que no permiten vivir estas etapas como experiencias que también construyen y transforman nuestra sexualidad y nos quitan disponibilidad para nosotrxs mismas y para con quienes nos compartamos.

Desconectamos y ahí también perdemos fuerza natural. Se vulneran reiteradamente nuestros derechos con prácticas, intervenciones, opiniones, que hasta tenemos normalizadas.

Algunos médicos, por ejemplo, hasta llegan a decirle a lxs acompañantes, ni siquiera a quien parió: “Después de la cuarentena está lista para tener relaciones”. Avalándose en un “tiempo prudencial de recuperación física” que no incluye, después de semejante traqueteo al parir, ni tu deseo ni la consideración de que no solo se movió el cuerpo sino también del espíritu a la psiquis.

 

Junto a tu bebé, alumbraste a otro modo de ser mujer, una nueva “vos” a la que vas a tener que conocer con paciencia, respeto y amor.

Es decir, tal vez al principio no te halles.

Es bueno acomodar las prioridades hasta conectar con tu nueva versión, con la cría y también con la pareja si la hubiera, y está bien así. A tu ritmo.

Cada embarazo es un mundo.

Cada persona con la capacidad de gestar lo vive diferente porque somos personas diferentes y la sexualidad y su construcción y transformaciones son subjetivas y se dan a lo largo de toda nuestra vida y con cada experiencia.

 

Yo Deseo que quienes atraviesen esto puedan decidir sobre su cuerpo y qué hacer con él. Que sean libres de tener o no tener ganas de tener sexo. Que el sexo vaya más allá del coito. Que puedan tocarse y dimensionar la magia de los cambios en el cuerpo. Darse tiempo y espacio para encontrarse con quien van siendo y también para duelar la que están dejando de ser.

 

Que puedan reconocerse en el proceso y si se pierden, tengan espejos donde mirarse amorosamente, igual que para reconocer a su “nueva” vulva, los latidos del útero, la expansión perfecta del cuerpo y la intuición. Que los cambios hormonales y emocionales tengan cobijo y contención como los físicos...

En definitiva deseo que vivan una sexualidad plena, libre, continua y consciente, sin baches, incluso al gestar, parir y lactar si es que deciden hacerlo.

 

 

Lic. Sabrina Rios Minahk

Psicóloga (MP1340), Sexóloga Clínica y Doula.

OPINIÓN